Cómo saber si una imagen es IA: qué comprobar y qué ya no sirve
Para quien recibe imágenes dudosas o publica las suyas: las comprobaciones que funcionan hoy, sus límites y qué pasó cuando las probamos con dos imágenes de ChatGPT.
No hay un método infalible para saber si una imagen es IA. Lo que funciona es sumar tres comprobaciones: buscar en el archivo una etiqueta o credencial que diga que se hizo con IA, probarla en los detectores de marcas de agua invisibles de los grandes generadores y rastrear su origen con una búsqueda inversa. Mirar manos, textos y sombras ayuda, pero ya no basta.
Una credencial firmada por el generador es una prueba fuerte; que no haya etiqueta no prueba nada. Lo comprobamos en octubre de 2026: al recomprimir con los ajustes de siempre dos imágenes hechas con ChatGPT, ninguna conservó su etiqueta.
¿Se puede saber con certeza si una imagen es IA?
Casi nunca con un solo método. Si el archivo trae una credencial firmada por el generador, o un detector encuentra su marca de agua, tienes una prueba fuerte. Si no trae nada, no sabes nada: los metadatos se pierden por el camino y cada marca de agua solo la reconoce el detector de su tecnología.
| Comprobación | Qué te dice | Dónde falla |
|---|---|---|
| Etiquetas y credenciales de contenido | Qué herramienta hizo la imagen, quién firma ese registro y qué cambios tuvo | Suelen perderse al comprimir, convertir o hacer una captura de pantalla |
| Marca de agua invisible | Que la hizo un generador concreto, como los de Google u OpenAI | Solo la lee el detector de esa tecnología |
| Origen y búsqueda inversa | Dónde apareció primero y desde cuándo circula | No dice cómo se hizo la imagen |
| Pistas a simple vista | Fallos evidentes en manos, textos o sombras | Que no haya fallos no prueba nada |
¿Qué son las credenciales de contenido y la etiqueta IPTC?
Son datos que viajan dentro del archivo y cuentan cómo se hizo la imagen. Las credenciales de contenido (Content Credentials) siguen el estándar abierto C2PA: un registro firmado con la herramienta que creó la imagen, la fecha y los cambios. La etiqueta IPTC es más simple: un campo que dice, por ejemplo, «creada con IA generativa».
La coalición que publica el estándar, la C2PA, reúne, entre otras, a Adobe, Google, Meta, Microsoft y OpenAI. El registro guarda una huella criptográfica de la imagen: si alguien la altera, las dos dejan de cuadrar, como explica la coalición en su guía técnica. Y no es solo cosa de IA: las cámaras compatibles usan el mismo estándar para certificar fotos reales.
La etiqueta IPTC sale del vocabulario de tipos de origen digital del IPTC, el organismo de estándares de la prensa. Tres de sus valores:
- trainedAlgorithmicMedia: creada con IA generativa.
- compositeWithTrainedAlgorithmicMedia: editada con IA generativa, por ejemplo para rellenar o ampliar una foto.
- digitalCapture: tomada de la vida real con una cámara digital.
Cómo comprobar las credenciales de contenido
- Consigue el archivo original: la descarga directa, no una captura ni una copia reenviada.
- Abre el verificador público de Content Credentials y elige la imagen desde tu dispositivo o arrástrala a la página.
- Si tiene credenciales, revisa su historial; si no aparece nada, no concluyas nada: el propio verificador avisa de que mucho contenido todavía no trae esa información.
¿Qué le pasa a la etiqueta de IA al comprimir una imagen?
Normalmente se pierde. Lo comprobamos en octubre de 2026 con dos imágenes de ChatGPT: una descargada tal cual y la portada de nuestro artículo sobre dominio, hosting y DNS. Al volver a guardarlas como lo haría un compresor, las dos perdieron su etiqueta; solo la de la portada aguantó cuando pedimos expresamente conservar los metadatos.
La primera, generada en junio de 2026, traía un manifiesto C2PA de 28,4 KB firmado con un certificado a nombre de OpenAI. Decía que la creó «gpt-image» 2.0 (valor trainedAlgorithmicMedia) y que se le insertó una marca de agua invisible. Al pasarla a WebP con sharp, una librería libre para procesar imágenes, el manifiesto desapareció aun pidiéndole conservar los metadatos.
La portada ya no lleva manifiesto: se perdió en algún paso antes de publicarla. Lleva un bloque XMP de 728 bytes que le pusimos nosotros, con el valor IPTC trainedAlgorithmicMedia y un crédito de ilustración hecha con IA (ChatGPT). Al redibujarla en el lienzo (canvas) de Chrome, como hacen muchas herramientas que comprimen en el navegador, ese bloque también se borró.
| Archivo | Peso | ¿Lleva la etiqueta de IA? |
|---|---|---|
| Imagen de ChatGPT, original (PNG) | 1,49 MB | Sí: un manifiesto C2PA de 28,4 KB |
| La misma, pasada a WebP con sharp | 85,4 KB | No |
| La misma, pidiendo conservar los metadatos | 85,6 KB | No |
| Portada del blog, tal como está publicada (WebP) | 40,4 KB | Sí: un bloque XMP de 728 bytes |
| La misma, recomprimida en el lienzo de Chrome | 38,5 KB | No |
| La misma, con sharp y conservando los metadatos | 39,0 KB | Sí |
| Su tarjeta para compartir, que genera nuestro sitio (JPEG) | 44,3 KB | No |
A las imágenes que salen de nuestro compresor de imágenes les pasa lo mismo, porque también se redibujan en un lienzo del navegador. Así que, si los metadatos están, ayudan; si no están, no prueban nada.
¿Qué es una marca de agua invisible y quién puede leerla?
Es una señal escondida en los propios píxeles: el ojo no la ve y no se va al borrar los metadatos. Google DeepMind diseñó la suya, SynthID, para resistir recortes, filtros y compresión. El límite: solo la reconoce el detector de esa tecnología, así que no dice nada de las imágenes de otros generadores.
Así marcan o etiquetan hoy las imágenes OpenAI, Google y Meta:
| Empresa | Qué pone | Cómo comprobarlo |
|---|---|---|
| OpenAI (ChatGPT) | Credenciales C2PA desde 2024 y marca SynthID desde el 19 de mayo de 2026 | Su verificador, que busca las dos señales |
| Google (Gemini) | Marca SynthID desde 2023 y credenciales C2PA en las imágenes de Nano Banana Pro desde noviembre de 2025 | Subir la imagen a la app Gemini y preguntarle si se hizo con IA de Google |
| Meta (Facebook, Instagram, Threads) | Etiqueta «Información de IA» cuando detecta las señales estándar de la industria o quien publica lo declara | Mirar la etiqueta en la publicación o, si la imagen solo se retocó, en su menú |
¿Cómo saber de dónde salió una imagen?
Con una búsqueda inversa: subes la imagen al buscador y te muestra dónde más aparece y desde cuándo. No te dice cómo se hizo, pero sí si esa «foto de hoy» ya circulaba hace años, si solo la publican cuentas anónimas o si un medio conocido la sacó primero.
En Google, la función Acerca de esta imagen enseña cuándo la vio Google por primera vez, qué páginas la usan y, si el archivo trae metadatos, si se hizo con una cámara o con IA. Solo está disponible en algunos países, y Google advierte que esos metadatos se pueden modificar con herramientas de edición.
¿Sirven todavía las pistas visuales?
Como pista, sí; como prueba, no. En un experimento de Microsoft publicado en 2025, con unas 287.000 respuestas de más de 12.500 personas, la gente acertó si una imagen era real o de IA el 62 % de las veces, apenas por encima del azar. Y falló más con paisajes que con retratos.
Si quieres revisarla, fíjate en:
- Manos y dedos que se funden, sobran o faltan.
- Textos de carteles, etiquetas o pantallas que no dicen nada.
- Sombras y reflejos que no coinciden con la luz.
- Fondos con objetos derretidos, repetidos o a medio hacer.
¿Es ilegal publicar imágenes hechas con IA?
No por sí mismo: la ley europea pide transparencia. Desde el 2 de agosto de 2026, el artículo 50 del Reglamento de IA de la UE obliga a quien ofrece un generador a marcar sus imágenes en un formato legible por máquina. Y quien crea una ultrasuplantación con IA, salvo en un uso personal, debe avisar de que es artificial.
Para ese reglamento, una ultrasuplantación es una imagen, audio o video generado o manipulado por IA que se parece a personas, objetos, lugares o hechos reales y puede hacer creer que es auténtico. En obras claramente artísticas, satíricas o de ficción, basta con avisar sin estropear la obra. Y los generadores que ya estaban en el mercado antes de esa fecha tienen hasta el 2 de diciembre de 2026 para marcar sus imágenes, por una modificación aprobada en julio de 2026.
Fuera de la Unión Europea, las reglas dependen de cada país.
¿Qué cambia para ti y para tu negocio?
- No compartas sin comprobar. Una imagen que llega con prisa, como una oferta increíble o una noticia que indigna, merece el minuto que llevan estas comprobaciones.
- Desconfía de las fotos que hacen de prueba. Si un cliente reclama con la foto de un producto dañado o te mandan un comprobante de transferencia, pide el archivo original y contrástalo con otra fuente.
- Rotula lo que hagas con IA. Un pie visible, como el «Ilustración hecha con IA (ChatGPT)» de la portada que probamos, llega a todo el mundo aunque el archivo pierda sus metadatos.
- Guarda el original. Conserva el archivo que te dio el generador, con sus credenciales, y revisa que tu programa de edición no borre la etiqueta antes de publicar.
Lo que se exagera sobre detectar imágenes hechas con IA
- «Los detectores aciertan siempre». Ni el de OpenAI: en 2024, su clasificador reconocía en pruebas internas cerca del 98 % de las imágenes de su propio DALL·E 3, pero solo marcaba entre el 5 % y el 10 % de las hechas con otros generadores.
- «Si no tiene metadatos, es real». Una captura o un compresor los borran, como vimos en nuestra prueba, y OpenAI reconoce que también se pierden al subir y descargar archivos. Que falten no dice nada.
- «La IA siempre falla con las manos y los textos». Ya no es una regla: cuando OpenAI presentó la generación de imágenes de GPT-4o en marzo de 2025, destacó que escribe texto con precisión, aunque admite fallos con la letra pequeña y en varios idiomas.
¿Qué hacer cuando dudas de una imagen?
- Busca un rótulo visible o la etiqueta de IA de la red social.
- Pasa el archivo original por el verificador de Content Credentials.
- Pruébala en los detectores de Google y de OpenAI.
- Haz una búsqueda inversa para ver dónde y cuándo apareció.
Si después de todo eso sigues sin saberlo, trátala como dudosa: no la compartas como cierta ni la uses como prueba.
Y si trabajas con imágenes, en las herramientas gratis de Vertize Plus puedes comprimirlas o quitarles el fondo con IA sin que salgan de tu navegador.
Preguntas frecuentes
¿Hay una app que detecte con seguridad si una imagen es IA?
No. Las herramientas oficiales solo reconocen las señales de su propio generador: Gemini, las de Google; el verificador de OpenAI, las de ChatGPT. Los detectores genéricos dan una estimación: sirve como pista, no como prueba.
¿Google avisa si una imagen está hecha con IA?
Solo si se lo preguntas, y con límites. En la app Gemini puedes subir una imagen y preguntar si la hizo una IA de Google; en el buscador, «Acerca de esta imagen» enseña su historia y, si trae metadatos, cómo se hizo. Que no encuentre nada no significa que sea real.
¿Se puede saber si una foto real fue retocada con IA?
A veces. El vocabulario IPTC tiene un valor propio para las fotos editadas con IA generativa, y Meta, cuando detecta que una imagen solo se retocó, deja su etiqueta en el menú de la publicación. Pero depende de los mismos metadatos, que se pierden igual de fácil.